4 agosto, 2015

¿Quiénes somos?

Camboya Sonríe es una Fundación no gubernamental sin ánimo de lucro. La organización promueve los derechos humanos a la educación básica, así como todas las formas disponibles de la educación secundaria y superior.

Además,  fomentamos el derecho al trabajo digno y a recibir un salario que contribuya a un estándar de vida adecuado.

Alejandra BorrellAlejandra Borrell

Graduada en Periodismo y especializándose en Cooperación Internacional.  Su carácter emprendedor y apasionado le llevó a afincarse en la ciudad de Siem Reap durante dos meses para colaborar con proyectos de ayuda humanitaria con familias y niños. Desde ese momento sigue trabajando y colaborando en varios proyectos.

11210472_847753138631739_3101562410775971673_nBear Chamnan

Cuenta con 7 años de experiencia en ONG internacionales y  5 años como profesor de inglés en diferentes colegios con niños entre 6 y 12 años.  En su tiempo libre ayuda a familias vulnerables dotándolas de recursos para que puedan sobrevivir combinándolo, a la vez, con sus estudios de lengua inglesa en ACE de Siem Reap.

¿Cómo empezó todo?

Alejandra.- Mi pasión por los viajes me llevó a emprender una aventura por el Sud-Este asiático realizando voluntariados, de todo tipo, con el objetivo de encontrar que hacer con mi futuro profesional. En Siem Reap, en el hotel dónde ambos trabajábamos, conocí a Chamnan, con quien actualmente hemos iniciado este proyecto.

11854075_10155849923485317_1020315475_n

Alejandra con la primera familia con la que colaboró

Cuando me contó que era profesor de inglés en una aldea le pedí que me llevara para verlo. Me picaba la curiosidad. Y así fue. Me enamoré de todos esos niños que, al entrar en esa especie de aula, te decían a coro y con una sonrisa: “Good afternoon teacher”. Me dediqué a ir todas las veces que podía para ayudar a los niños que no llegaban, por su tardía escolarización, al nivel medio de la clase.

Y así, pasaron las semanas hasta que un día fuimos a ver a una familia de otra aldea, más lejana. Chamnan había estado llevando leche en polvo para un bebé huérfano. Me hicieron sentir como en casa y me contaron que uno de los niños cada día caminaba más de una hora para ir al colegio. Chamnan me comentó que intentaría recaudar fondos para comprar una bicicleta para que tuviera un mejor acceso al colegio. Sin pensarlo dos veces, como un simple reflejo, decidí que yo colaboraría.

Así que Chamnan, el niño y yo nos montamos en la misma moto -lo nunca visto en la aldea- y nos fuimos a comprar la bicicleta. Esa fue la primera vez que colaboré de verdad con alguien y, al ver la sonrisa de ese niño volviendo a casa montado en su nueva bici, mi vida cambió. A partir de ese momento me involucré en varios proyectos.

Gracias a estos, me di cuenta de que la cooperación internacional es lo que me llena y a lo que quiero dedicarme profesionalmente. Así que, después de coordinar conjuntamente varios proyectos, consideramos que la manera de poder ayudar a más gente es iniciando este proyecto. Y, al mismo tiempo, nos aseguramos que todas las aportaciones van destinadas a la gente realmente necesitada. Camboya Sonríe nace como un sueño hecho realidad, con un gran esfuerzo incitado por las ganas y la ilusión y con el objetivo de intensificar sus acciones y de multiplicar oportunidades.

Esta entrada está disponible también en: enEnglish